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ARCA y la Facturación Electrónica: Lo que Toda Empresa Argentina Debe Saber Antes de Julio de 2026
Normativa & Gestión Empresarial
Un organismo nuevo, una agenda clara
Desde que la histórica AFIP fue reemplazada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el mensaje para las empresas argentinas quedó bastante claro: el Estado avanza hacia un esquema tributario cada vez más digitalizado, automatizado y con menos margen para la informalidad.
La señal más concreta de ese rumbo llegó en febrero de 2026. ARCA actualizó el régimen de emisión de comprobantes e incorporó la modalidad de liquidación electrónica mensual mediante la Resolución General 5824/26, publicada en el Boletín Oficial. La norma no es un ajuste menor: es el paso más significativo en materia de facturación electrónica de los últimos años, y su vigencia efectiva empieza a correr el 1° de julio de 2026.
¿Qué cambia concretamente con la RG 5824/2026?
La resolución se articula en tres ejes principales que impactan de manera directa en la operatoria de empresas, profesionales y organizaciones.
1. Nuevos obligados a emitir factura electrónica
Quedarán obligados a emitir comprobantes electrónicos los directores de Sociedades Anónimas (SA) y los socios gerentes de Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL) por los honorarios derivados de esas funciones. Hasta ahora, en muchos casos, estos ingresos no requerían facturación sistemática. La normativa exige además regularizar la situación impositiva, inscribirse formalmente ante el organismo y habilitar el punto de venta electrónico, aun cuando registren pocas operaciones anuales.
También se suman abogados, peritos y auxiliares de la Justicia que perciban honorarios regulados en expedientes, quienes deberán emitir factura electrónica por cada importe cobrado, sin excepciones por modalidad de pago.
En el sector de servicios masivos, la normativa alcanza a entidades financieras, aseguradoras, administradoras de tarjetas, colegios privados y empresas de medicina prepaga.
2. Mayor identificación en operaciones de alto monto
En operaciones superiores a $10 millones de pesos será obligatorio detallar los datos del consumidor final en los comprobantes electrónicos, eliminando la posibilidad de facturación anónima en esos casos. El objetivo es reforzar la trazabilidad fiscal y habilitar cruces automáticos de información con IVA y Ganancias.
3. Liquidación Electrónica Mensual: una nueva figura
Este es uno de los cambios más relevantes para empresas con facturación recurrente. Con esta nueva modalidad, los emisores de alto volumen podrán elegir entre emitir una factura por cada operación, o agrupar todas las operaciones del mes en un solo comprobante por cliente, evitando así miles de facturas individuales.
El comprobante deberá emitirse hasta el último día del mes y ponerse a disposición del receptor dentro de los diez días corridos posteriores. Para empresas que hoy gestionan volúmenes altos de comprobantes, esto reduce carga administrativa, pero al mismo tiempo exige mayor orden, integración y disponibilidad del dato en tiempo real
¿Qué deben hacer las empresas antes del 1° de julio?
El tiempo disponible para adaptarse se acorta. Para cumplir con la nueva obligación desde julio de 2026, los contribuyentes alcanzados deberán actualizar su sistema de facturación electrónica o contratar uno homologado, validar la obtención de un punto de venta electrónico ante ARCA, y capacitar al personal administrativo en la generación correcta de los comprobantes.
Además, se deberá planificar la transición antes del 1 de julio del 2026 para evitar sanciones.
El contexto más amplio: una tendencia que no frena
Lo que está haciendo ARCA no ocurre en el vacío. La movida del organismo se inscribe en una tendencia global de reporte transaccional digital continuo impulsada por la OCDE para fortalecer el control del IVA. En América Latina, el CIAT estima que el 44,1% de los países ya tiene facturación electrónica obligatoria, con una fuerte adopción de APIs y cloud computing para la gestión tributaria.
Argentina, en este contexto, no está adelantada ni atrasada: está siguiendo el ritmo de una transformación que ya no tiene vuelta atrás a nivel regional y global.
Lo que esto significa para los sistemas de gestión
Para las empresas argentinas, la adecuación frente a ARCA ya no puede leerse como una obligación aislada, sino como parte de una ola más amplia de modernización de procesos.
Un sistema de gestión que no está integrado con la facturación electrónica de ARCA, que no puede emitir comprobantes automáticamente o que requiere intervención manual para cada operación, no es solo ineficiente: en muchos casos, a partir de julio, puede convertirse en un problema de cumplimiento.
La RG 5824/2026 no representa solamente un ajuste formal del régimen de comprobantes: anticipa un esquema donde el dato fiscal, el circuito comercial y la arquitectura tecnológica quedan cada vez más entrelazados. Las empresas que operan con sistemas integrados —donde el stock, la facturación y la administración hablan entre sí— están en una posición notablemente mejor para adaptarse sin fricciones y sin improvisaciones de último momento.

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